Curso de flash 101: Comprando el kit de iluminación básico

fotografia de flash

Iniciarse en el mundo del flash no es caro.

Por supuesto que los equipos más profesionales de estudio pueden llegar a costar cientos de dólares por cada flash, más otros tantos por cada stand, modificador… etc. Pero no es necesario invertir tanto dinero para iniciarse en el mundo de la iluminación con flash. En este caso, vamos a tener un kit completo de iluminación por menos de 150€.

Primer paso: ¿Qué flash me compro?

Para empezar con la iluminación necesitamos una fuente de luz artificial. En este caso un pequeño flash nos servirá para nuestras necesidades. A la hora de comprar un flash hay bastantes cosas que tener en cuenta (Que tengan TTL, que tengan HSS, que tengan un número guía alto).

Pero probablemente estas cosas no te sean familiares a estas alturas. Hablaremos de ellas a lo largo del curso, pero para empezar, cualquier flash que tenga ajustes manuales nos será más que suficiente para empezar. Si cuenta con TTL (Through the lens), o HSS (High speed syncronization), mejor que mejor.

Gracias a la marca Yongnuo, tenemos una opción realmente interesante para iniciarnos en el mundo de la iluminación artificial: Yognuo YN560 III

Este flash tiene todo lo que necesitamos para iniciarnos. Controles manuales de potencia, zoom y sistema integrado para controlarlo a distancia. Tiene potencia suficiente para empezar, y aunque el consumo de pilas es elevado, duran adecuadamente. Por los 57€ que cuesta (Que habitualmente puedes encontrar rebajado por unos 40€) es una auténtica ganga.

Flash: Yognuo YN560 III – 57€

Segundo paso: El disparador remoto

Lo segundo que necesitaremos para comenzar, es un disparador remoto. Aquí puedes comprar desde un disparador/transmisor muy barato (sobre unos 18€), que te permite disparar el flash a distancia, pero no ajustar los controles del flash a distancia.

Esta opción es recomendable sólo si vas con un presupuesto muy reducido, ya que son mucho menos prácticos que la opción que yo he escogido para esta guía. Sin embargo cumplen la función correctamente.

El disparador que yo he elegido es este: Yongnuo YN560 – TX

Lo bueno de este disparador, es que por poco dinero más (Unos 37€, incluso 25 € de oferta) te permite modificar los parámetros del flash a distancia, haciendo que el proceso de aprendizaje sea más rápido, que a la hora de las sesiones tengas una mayor habilidad para modificar la luz y que no tengas que manipular el flash de manera manual cada vez que quieras cambiar de potencia. Por la diferencia de precio, la decisión es clara, además de que al haber comprado nuestro flash yongnuo se comunican directamente por Wi-fi.

Tercer paso: El stand de iluminación

Para poder tener nuestro flash en la ubicación y posición que queramos, necesitamos un stand de luces. Estos, cuanto mejor calidad y mayor estabilidad, mejor, ya que protegerán a nuestro equipo de posibles caídas.

Sin embargo, como vamos a trabajar como flash de mano que no pesa mucho, podemos emplear un stand que sea lo suficientemente rígido y estable para nuestras necesidades.

Neewer tiene a disposición unos stands baratos de iluminación, que por 16€ cumple perfectamente su función.

Cuarto paso : El soporte portaparaguas

Para nuestro kit, necesitaremos un soporte para nuestro flash y para el paraguas. Esta pieza se conecta entre el pie de luz y la zapata de nuestro flash y nos permite acoplarle modificadores.

Esta pieza va a soportar nuestro flash, así que queremos que sea lo suficientemente buena como para que no se caiga. Por suerte, son piezas baratas (Entre 9€ y 20€).

En mi caso, el soporte que compré es el siguiente: Neewer ,   

Cumple su tarea de manera correcta, por unos 10€. Perfecto para nuestro kit. Si consigues encontrar un soporte de este estilo: https://mpex.com/lumopro-umbrella-swivel-w-standard-cold-shoe.html, entonces, ¡cómpralo! Son mucho más robustos y te permitirán utilizarlos más en un futuro con equipos más pesados (Y paraguas más grandes!)

Quinto paso: Los modificadores

Lo último que necesitamos para nuestro equipo son modificadores. Y no hay nada más barato que un paraguas translúcido.

Aquí te recomiendo comprar el más grande que puedas encontrar. En mi caso, compre uno de Neewer también, que por 6€ me ofrece un tamaño reducido (no es lo ideal) pero nos sirve para iniciarnos en el mundo del flash. Tiene unas medidas de 33″. Lo ideal sería comprar un paraguas de 46″, con interior 3-en-1. Otra opción (más costosa), puede ser este paraguas de 165cm de Selens.

Sin embargo, tenemos otra opción para iniciarnos, que particularmente me gusta más, aunque sea un poco más costoso, que es un softbox de paraguas, que ofrece una fuente de luz grande y suave por un precio bastante reducido. La desventaja que tiene es que al ser tan fácil de montarse y desmontarse (su principal ventaja) ofrece poca orientación posible, y por lo tanto, menos control que en el caso del paraguas. Compré este softbox , por 20€ en oferta, aunque es habitual encontrarlo por 26€.

Resumiendo: Nuestro material de iluminación:

  • Flash: Yognuo Yn-560 III – 57€
  • Transmisor: Yongnuo TX – 37€
  • Stand de luces: Neewer – 16€
  • Soporte de paraguas: Neewer – 10€
  • Paraguas: Neewer – 6€

Total: 126€

Añadiendo el softbox, nos ponemos en 152€, pero no es necesario para empezar en la fotografía de flash.

Como podemos ver, tenemos por menos de 150€, un equipo de iluminación que nos permitirá hacer experimentos con la luz, aprender a dominarla y conseguir resultados espectaculares con un presupuesto muy reducido. Además, es un equipo que nos durará muchos años y que nos seguirá sirviendo a medida que nuestro nivel profesional vaya aumentando.

Al contrario que las cámaras y los objetivos, el equipo de iluminación básico es relativamente barato. Por el precio de un objetivo regulero, podemos tener un estudio portátil que dará mucho más valor a nuestra fotografía.

Una vez que todo nuestro material nos llegue. Estamos listos para empezar.

En la siguiente entrada: Montando nuestro equipo de iluminación.

*Nota: Todos los enlaces son de afiliado. No te cobrarán nada extra a ti por comprarlos, pero me estarás ayudando a mi a poder ofrecer contenido de calidad.

 

Curso de flash 101: ¿Cómo empezar en la fotografía con Flash?

fotografia de flash

A la hora de sacar fotografías, el principal elemento que tenemos que tener en cuenta es la luz.

Y la luz puede venir en dos maneras: Luz natural o luz artificial.

La luz natural es aquella que nos rodea todo el tiempo, la luz que viene directamente del sol. Es lo que estamos acostumbrados a ver ya que estamos continuamente viendo el mundo real a través de esta luz. Cuando vemos una imagen iluminada con luz natural, nos parece precisamente eso, natural. El ojo humano reconoce la iluminación y la situación y le resulta cómodo.

La luz artificial es toda aquella que proviene de una fuente de luz que emplea algún tipo de mecanismo para transformar energía en luz. Ya sea un mechero, una bengala, la farola de la calle, o un flash de estudio. Las fuentes de luz artificial tienen una ventaja inherente, que es que podemos controlar la luz.

Si empleamos un flash para sacar una fotografía tenemos mucho más control acerca de cuál es la fuente de luz principal de nuestra fotografía. Y se nos añaden varias variables extras: ¿De qué dirección viene la luz? ¿Es luz suave o dura? ¿Directa o indirecta?¿Cuánta potencia?.

Y todas estas preguntas pueden llegar a asustarnos. Introducimos nuevas variables que tenemos que controlar para sacar fotografías. Y además con el añadido de dificultad que tiene el flash de que no vemos el resultado final con nuestro ojo. Tenemos que imaginarnos la luz.

Pero tener más control, también implica que dependemos muchísimo menos de las condiciones ambiente para conseguir el resultado que queremos. Implica que podemos conseguir efectos drásticamente diferentes con únicamente cambiar el esquema de iluminación, e implica que indirectamente ganaremos más conocimiento acerca de cómo funciona la luz. Y que podemos conseguir resultados que se nos escapan. Como esta fotografía.

¿Qué voy a aprender en este curso?

Este curso va a ser un camino que vamos a recorrer juntos.

Veréis, yo soy un fotógrafo de luz natural. Me gusta mucho interactuar con la persona que está detrás del objetivo. No estar limitados a la zona en la que la iluminación es buena. Jugar con las condiciones del ambiente y aprovechar las localizaciones.

Sin embargo, como bien me dijeron una vez:

No hay fotógrafos de luz natural, si no gente que le tiene miedo al flash.

Y quiero perderle el miedo. Así que voy a aprender a utilizar poco a poco la iluminación con flash para no estancarme en mi fotografía y dar un pequeño paso más allá en la fotografía.

Por lo tanto, te iré contando mis aprendizajes, lo que utilizo, por qué lo hago, cuál es mi progreso y cuál es mi proceso. En el camino, aprenderemos cosas acerca de la calidad de la luz, la dirección de la luz, las formas de crear esquemas, las formas de aprender y el proceso creativo.

Así que empecemos por lo básico. Compremos un flash.

Te espero en la siguiente entrada: ¿Qué equipo necesito para empezar en la fotografía de flash?

¿Es importante tener un buen equipo fotográfico?

importancia del equipo fotografico

Cuando se empieza en la fotografía, siempre surge la misma admiración por las cámaras más caras. Las más “profesionales”, las que tienen características que ni siquiera sabías que existían (y mucho menos que las necesitaras).

Y esa admiración que arrastramos desde que empezamos, puede hacer que nos llevemos a nosotros mismos a caer en el Síndrome de Adquisición de Material o (GAS en inglés), haciendo que nos centremos únicamente en el equipo fotográfico que tenemos y por qué nos impide hacer ciertas cosas, que haríamos mejor con otras cámaras (curiosamente, casi siempre es el último modelo).

Pero la realidad, es que una vez que tenemos una cámara de gama media (Podríamos encuadrar aquí a las Canon 700D, 80D, Nikon 5300, Sony a6300, A7…) el límite ya no es del equipo, si no que muy probablemente, el límite seamos nosotros.

mi equipo-1

La tecnología ha avanzado a pasos agigantados. Las cámaras de hoy en día son muchísimo mejores que las gamas más profesionales de hace tan sólo 6-7 años. Y hace tan pocos años, se hacían fotografías igual de complejas que las que podemos sacar ahora.

Una cámara actual, permite subir a ISOs tan altas sin casi ruido, que las primeras cámaras digitales, ni siquiera eran capaces de ofrecerlas entre las opciones (y muchos menos que fueran utilizables). La obturación llega en la mayoría de casos a 1/4000 s, y el motor de enfoque es lo suficientemente rápido como para enfocar de manera bastante consistente en la mayoría de ocasiones.

Entonces, ¿por qué nos obsesionamos con tener nuevo equipo?

Aquí entran en juego muchos factores, el deseo de tener material nuevo, esa sensación de que estamos abriendo un regalo nuevo, que de cierta manera nos retrotrae a nuestra primera cámara, nuestros primeros regalos… el poder decir que tenemos algo nuevo y enseñárselo a nuestros conocidos también juega un gran factor. Pero si debo citar un factor que creo que es el esencial, y del que soy culpable, es el de autojustificarnos.

El equipo como autojustificación

Tener la excusa fácil de que no mejoramos como fotógrafos por el equipo nos proporciona una salida fácil ante por qué la calidad de nuestro trabajo no es la que nos gustaría.

“Si tuviera una 1Dx mkII, sacaría mucho mejores fotos de deporte”, “Si tuviera una D850 haría los mejores retratos del mundo”, “Si tuviera una A7sII podría grabar de noche”.

Y si bien es cierto que son cámaras que te ayudarán a conseguir el mejor resultado posible, es perfectamente posible hacer el mismo trabajo con una cámara inferior, en concreto, la que tú tengas.

Salvando aplicaciones puntuales en las que no tenga una característica necesaria para un trabajo (grabar en 4K, doble ranura Sd, etc…) prácticamente cualquier cámara moderna puede ser más que suficiente.

Mejorará incluso más tu fotografía el enfrentarte a las limitaciones de una cámara. ¿Tu cámara no tiene el mejor enfoque del mundo? Aprendes a enfocar en manual. ¿No puedes subir la ISO? Aprenderás a iluminar y buscar la luz de otra manera… y así con todo.

¿Entonces, cómo mejoro?

Para mejorar como fotógrafo hay dos pilares claves: La cultura visual, y la práctica.

Para lo primero, lo mejor que puedes hacer es invertir en un buen libro en el que se muestren los trabajos de otros fotógrafos, o se explique algún concepto que quieras aprender, apuntarte a un curso online, ver vídeos en youtube, o simplemente explorar Pinterest e Instagram en busca de nuevos fotógrafos que amplíen tus horizontes.

Porque cuanta más cultura visual tengas, más recursos tendrás a la hora de afrontar la fotografía y cambiará tu concepto de lo que hace a una imagen buena o mala.

Aprender por qué las grandes fotografías de la historia son buenas, como las de Henri Cartier-Bresson o Ansel Adams, te ayudará más en tu fotografía que tener una nueva cámara.

Y por último, la práctica.

Aprende a usar hasta la última función de tu cámara. Leete el manual, practica, sal a la calle, saca fotografías siempre que puedas. Usa tu cámara hasta que el obturador falle y asegúrate de siempre estar probando cosas nuevas.

De esa manera, podrás mejorar tu técnica, basado en las limitaciones de tu equipo actual y ahí, estará justificado dar el salto a una cámara superior.

¿Cuándo necesito cambiar de cámara?

Muy fácil, cuando respondas de manera sincera a la siguiente pregunta:

¿Hay algo que no pueda hacer con la cámara que tengo?

Si la respuesta es que sí, entonces puede estar justificado aumentar el nivel de tu equipo. Si la respuesta es no, o no, pero mejoraría, igual no está tan justificado el gastar dinero en una cámara nueva e igual hay alternativas mejores para gastar el dinero.

¿Y tú, qué piensas? Déjamelo en los comentarios